DOBLETE DE GIGANTES

El viaje se presentó como una posibilidad para ir a pasear 3 matrimonios al Caribe Mexicano aprovechando los paquetes turismo que hacen más accesibles estos viajes, que antes parecían tan lejanos. Además habíamos quedado impresionados con el tamaño del pescado que apareció en una revista de pesca, y  varias veces soñamos con pescar alguno así.  Ambos habíamos tenido experiencias con tarpones, pero más chicos. Así fue que convencimos al resto de la tripulación que parte del destino de nuestro viaje fuera la isla de Holbox -al menos 3 o 4 días- para tratar de pescar los grandes sábalos o tarpones que allí habitan de mayo a octubre de cada año, según nos informaron los guías de allí.

 Holbox significa “hueco negro” en lengua Maya, llamado así por el agua de la laguna en la parte sur de la isla tiene un color oscuro. De acuerdo con la historia de Johaan Stephenson, los primeros Europeos que llegaron a establecerse en la Isla en el año  1856,  en busca de palo de tinta, y encantados por la belleza de la Isla permanecieron y formaron la Villa de Holbox. Esta pequeña villa fue destruida por un fuerte huracán que azoto la isla y mató a 100 personas. Los pocos sobrevivientes se cambiaron al área más alta de la isla, donde ahora permanece la Villa de Holbox.

 La isla es un lugar muy pintoresco y con paisajes paradisíacos. La zona de hoteles está sobre un caminito que hay a lo largo de la playa y entre una selva tropical mezclada con partes de manglares que dan una impresión muy particular a quienes lo visitan por primera vez como nosotros.

El trato de la gente es muy cordial y atento, y la isla vive del turismo, principalmente es visitada para conocer el Tiburón Ballena para lo cual salen varias excursiones diaras siempre que las condiciones del tiempo lo permitan.

 En la isla trabaja un grupo de guías que hace varios años tratan de cumplir el sueño de los pescadores y conocen muy bien su tarea. Usan embarcaciones llamadas Pangas de 7.50 metros de eslora y 1.50 m. de manga que son muy cómodas para la pesca. Las opciones son los grandes sábalos, los cardúmenes de jureles  o los baby tarpon (sábalos pequeños) que se encuentran en las zonas bajas alrededor de la isla, también se pueden pescar otras especies de menos interés como róbalos y demás, pero el mayor atractivo es la lucha con estos enormes sábalos que se pescan en una plataforma de poca profundidad que se encuentra a 11 millas de la isla, aproximadamente a 40 minutos en estas embarcaciones. Todos tienen GPS para ubicarse en esta zona y la mayoría de sus clientes son gente de USA según nos comentaron.

Vamos a tratar de relatarles algunos momentos emocionantes de esta pesca para compartirlo con ustedes:

 ASÍ COMIENZA NUESTRO SUEÑO…

Un día antes de emprender nuestro gran desafío llegamos a la isla y nos visitó en nuestro hotel, Alejandro Vega Cruz, “Mr. Sandflea”, quien nos informó acerca de cómo sería la jornada de pesca al día siguiente. La salida se concreta siempre y cuando haya buen tiempo, chequeando previamente el pronóstico, y no arriesgan salir a navegar con probabilidad de tormenta. Nos fuimos a dormir rogando entonces, que continúe el buen tiempo, para poder aprovechar nuestra oportunidad al día siguiente. Alejandro chequeó nuestras cañas, líneas y moscas (en contactos telefónicos /mail previos, ya nos había informado acerca de las características adecuadas del equipo y las moscas a utilizar) imprescindible tener el equipo en óptimas condiciones para evitar frustraciones llegado el caso de tener el pique de uno de los grandes.

Llegó el gran día, nos levantamos 5 am, con nuestras esposas, pasamos a retirar al lobby del hotel la bolsa con el almuerzo, solicitados la noche anterior(aunque de todas maneras, cada lancha lleva una heladera con bebidas y sándwiches, que brinda el servicio de guiada). Salimos los cuatro hacia la playa, atrás del hotel, muñidos de todo  nuestro equipo, a esperar que nos vengan a buscar las lanchas a la hora acordada, 6 am. El sol comenzaba a  asomar sus primeros rayos entre algunas nubes grises.

Y comenzó el gran desafío…guiados por dos expertos guías como Rafael y Darwin.

En nuestro caso y aunque obtener un pez enorme no sea sólo lo que buscamos en la pesca con mosca que tanto amamos, debemos reconocer que al estar cerca de pescar con nuestro equipo de mosca el pez más grande de nuestra vida nos sedujo profundamente. Es innegable. Y agradecemos a la providencia que nos dio este regalo el primer día que salíamos a buscarlo.

En el transcurso de la navegación, pudimos observar la presencia de peces voladores de color azul, que se desplazaban a unos centímetros por sobre la superficie del agua, alcanzando gran velocidad en tramos de alrededor de 100 metros para volver a sambullirse, cardúmenes de manta rayas, tortugas marinas, delfines, etc.

Nos acercabamos rápidamente a nuestro objetivo, los grandes sábalos o tarpones,  que corresponden al género Megalops, único de la familia Megalopidae de peces incluida en el orden Elopiformes, principalmente marinos aunque remontan las aguas de los ríos, distribuidos por aguas tropicales y subtropicales.

Cuando llegamos a la zona de pesca, nuestros guías nos pidieron que comencemos a armar los equipos y hagamos unos tiros de prueba. Continuamos con una navegación lenta, esperando pacientemente el ver rolar los cardúmenes de tarpones. Alrededor nuestro, había otras lanchas pertenecientes a la mismo grupo de guias en la misma tarea.

EL PIQUE, CLAVADA Y PRIMER CORRIDA.

Siendo aproximadamente las 8,30  am los guías detectan el primer cardumen (escuelas como les llaman allí) que empieza a “rolar” (es decir que van lomeando en una dirección en la superficie del agua). Entonces tratan de ubicar la embarcación por donde van a pasar,  cuando están cerca paran el motor y ubican el bote con el remo para evitar espantarlos, el espectáculo es estremecedor, y uno se prepara para tratar de enganchar alguna de esas bestias que vienen nadando, el guía nos indica el lance que debemos hacer, nos dice por ejemplo “lance ya! 20metros a las 11”, y luego, en el momento justo, nos da la orden de recoger rápido, como si la mosca fuera un pez que trata de escapar, son instantes de una tensión y adrenalina difícil de explicar, hasta que en un momento, una de las bestias que va lomeando se abalanza sobre nuestra mosca y la ataca, la caña debe estar apuntando hacia donde viene la línea, y la clavada se hace con la mano que trae la línea, es un tirón fuerte y seco, la mosca se clava en el pez y este sale como disparado por una explosión, y salta completo afuera del agua!! Le aflojamos la línea para que no se salga la mosca y allí comienza  la pelea larga…. Para ir acostumbrándonos el guía nos dice cosas como “es uno grande”, “tiene mas de 100 libras”, “ese tiene por lo menos 120 libras”… y si es el primero de los grandes, como en nuestro caso, se nos llena la cabeza de interrogantes y emoción.

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DOS EXPERIENCIAS DIFERENTES.

Daniel, con su primer lanzamiento, a las 9.15 de la mañana, consigue enganchar el pez de sus sueños con una Tarpon bunny cola amarilla, un imponente y enorme Tarpon, comenzando su ardua tarea de retenerlo, evitando que se escape.

Piti, un poco más adelante y frente al mismo cardumen, lanza la línea por primera vez  sin resultado.”Rápido, streap, streap” le indica Darwin. “Haz otro rápido a las 10”. Uno de esos gigantes atrapa la mosca, pero hábilmente se escapa luego de un salto espectacular. El pique se da en  fracción de segundos, y cuando esto sucede, piensa “perdí la oportunidad de mi vida”. La escuela se dividió, y se podía observar como cantidad de sábalos pasaban debajo de la lancha.

Y mientras Daniel continúa con su lucha, Piti emprende nuevamente la navegación en busca de una “nueva escuela de sábalos”, con algo de desazón y un pequeño sabor amargo, pero con gran optimismo del guía que no dejaba de observar sagazmente, mientras decía: “quiero que enganches Pity”. Luego de una espera paciente e interminable, habiendo cambiado la mosca por una Black death, aparece la segunda escuela, y hay un lance sin resultados, finalmente ante una gigantesca escuela (la tercera), alrededor de las 10 am, emprendemos un nuevo movimiento del bote para conseguir el deseado tarpon,y después de dos o tres lanzamientos, una de las bestias toma la mosca. Es inexplicable las sensaciones que uno tiene en ese momento. Todo lo que uno pueda contar, relatar, es poco. Nada se compara con la única sensación de estar solo con tu equipo de mosca, luchando con la fuerza de un pez de más de 100 libras.

LA PELEA LARGA

El reto del equipo es subir estos peces a la embarcación, y no es tarea fácil,  se consigue con una gran pericia de los guías para chequear la preparación del equipo, ubicar al pescador en la posición adecuada para lanzar y luego ir acompañando al pescador en la pelea hasta que por ultimo si todo sale bien subirlo a la embarcación. El pescador debe lanzar bien, tentar al pez al recoger,  clavarlo bien cuando toma la mosca, mantener la tensión adecuada en la línea durante toda la pelea (aprox. 2 horas para un pez de más de 100 libras), aflojarle la línea cuando salta pues si se lo tensa en ese momento muy probablemente se salga la mosca de su boca y por último planchárselo al guía para que lo pueda levantar. No puede haber errores pues estos peces no perdonan, por ejemplo un nudito en la línea al lanzar y chau pez, forzar de mas la caña y no respetar un angulo de aproximadamente 45 grados con la linea tensa, es quebradura segura en cualquier caña como me pasó a mi casi a las 2 horas de pelea, y a veces haciendo todo bien, los guías dicen que también el pez se puede desenganchar e ir. Tanto el pescador como el guía, deben estar preparados física y mentalmente. La paciencia es algo que recalcan los guías continuamente mientras el pez está enganchado, desesperarse para tratar de manejarlo puede significar la pérdida del pez. Un exceso de confianza con el equipo, puede significar roturas y la pérdida del pez también. La pelea se gana con habilidad, paciencia, fé y un poco de suerte.

El pez trata de volver con su cardumen, pero tiene nuestra mosca que lo frena un poco y lo obliga a hacer fuerza, nos saca toda la línea y  bastante backing, nuestro reel cede y el guía controla que el freno esté con una tensión adecuada, un pez de este tamaño hace lo que quiere durante al menos una hora y algo más, el pescador solo puede frenarlo un poco para que se canse, y seguirlo con paciencia, el pez comienza a  arrastrar el bote, da algunos saltos o se hunde más profundo, a veces lomea en la superficie y nos muestra un poquito de su silueta y tamaño generando asombro, admiración y no les vamos a negar que algo de miedo también. Parece mentira que con un equipito de mosca podamos subir un pez de este tamaño.

La pelea sigue así y uno tiene que estar atento todo el tiempo, un error y quizás perdemos el pez más grande de nuestra vida. No vamos a negar que uno piensa y piensa como hacer para que se canse antes, mientras tanto, el pez sigue tirando, recogemos 2 vueltas de reel y nos saca 3, a veces se nos viene para nuestro lado y hay que recoger rápido, después vuelve a sacar ventaja, cada vez que lomean los guías dicen “20 minutos más…”. Esto viene de la apariencia que lomean para tomar aire… la verdad -según wikipedia- es que los sábalos o tarpones tienen la vejiga natatoria situada contra el cráneo, pudiendo tolerar aguas muy pobres en oxígeno, inhalando aire directamente en su vejiga natatoria, que actúa así a modo de pulmón, esta característica les es muy útil para remontar las aguas dulces de los ríos.  O sea que si queremos cansarlo, no le tenemos que aflojar, porque se oxigena y recupera muy rápido.

Durante la pelea se nos vinieron a la mente escenas de la famosa película “el viejo y el mar” donde el viejo le habla al pez y lo espera durante varios días, en que le arrastra el bote, sabiendo que en algún momento va a cansar.

Como a las 2 horas de pelea, los peces comenzaron a dar algunas señales claras de que ya no tenían las mismas energías. Se acercaban al bote y a veces hasta parecía que trataran de refugiarse debajo de él, yendo de un lado hacia el otro. Cuando esto sucede uno debe pasar la línea por delante de la punta del bote para evitar que la línea raspe con la embarcación y se corte, en nuestras peleas esta situación sucedió muchísimas veces, pudiendo siempre, por suerte, cambiar de lugar sin cortes.

SUBIRLO AL BOTE

Después de 2 horas de pelea, y con el tarpon ya mostrando signos claros de cansancio, uno se envalentona y trata de manejarlo un poco, sólo un poco, en mi caso no respete los 45 grados de la caña en relación a la línea tensa y partí la caña un poquito atrás del pasa hilos trasero, y mientras el tarpon tiraba le pedí a Rafael que me atara dos nudos sobre la vara para poder así, seguir peleándolo,  y ya envalentonado con la atadura y no conforme con mi rotura, cuando el tarpon trataba de profundizar lo levantaba con la caña y la volví a partir en la puntera. Termine peleándolo con un pedazo de la caña.

Ya al final de la pelea, con el pez un poco cansado y acercándose al bote, tratamos de ir cambiándole de dirección haciendo tensión para el lado contrario al que nadan, de esa manera se cansa un poco más y se va entregando,  muy de a poco se va entregando, cada vez más, hasta que en un momento se lo acercamos cansado a una de las mangas de la embarcación con la boca abierta, casi planchado, y así el guía puede agarrarlo y subirlo. Esto último parece que no fuera difícil, pero hay que tener en cuenta que no solo el pez está agotado,  y que un error o un poco de mala suerte y la mosca se sale de la boca, chau pez y no hay foto!!!!

El guía lo toma por su mandíbula inferior y lo levanta a la embarcación con increíble habilidad, y nosotros ayudamos con la parte de atrás del pez, hay que recordar que levantamos un pez brioso y enojado de mas de 60 kilos, viene la foto para el recuerdo y si tenemos suerte la filmación y luego, cansado pero vivo y coleando, al agua.

Los guías no dejan tenerlo demasiado tiempo afuera pues aunque los tarpones respiran aire, se van deshidratando y a veces pueden sangrar un poquito por donde tienen la mosca peligrando su supervivencia.

Después de la pesca y devolución, viene el abrazo con el coequiper y la refrescada, si las condiciones del pescador lo permiten se puede zambullir sostenido de la embarcación o sino de alguna manera es  imperioso mojarse y rehidratar la piel, pues de más está decir lo que se transpira en la pelea!

Cuando volvimos al hotel y ambos nos enteramos de las experiencias mutuas, nos dimos otro abrazo y alguno dijo fue un DOBLETE DE GIGANTES!!!!!!

Agradecimientos a Alejandro Vega Cruz 984-875-2144/2155 (facebook: Alejandro Vega Cruz), José Rafael Perez Ancona y Darwin Vega Cruz de quienes estaremos siempre agradecidos por su atención.

Y a nuestras esposas (Sandra y Myriam) que nos fotografiaron, filmaron y compartieron con nosotros uno de los momentos más emocionantes de nuestra vida.

Daniel Angel Valls y Jose Pity Ginnobili

Equipos utilizados para los tarpones grandes.

PITI : Reel Airflo Airlite 1012, Caña Sage #12 9’, linea Río 500 grains con cabeza hundimiento rapido, fluorocarbon 100 lbs, micro poly backing Airflo 30 lbs, mosca purple death y black death anzuelo Rise 11019 #5/0

DANIEL: Reel Guideline Quadra 1012, Caña Rise Z  #12  9’,  linea Airflo Depth Finder Big Game  400 grains con cabeza de hundimiento rápido, fluorocarbon shock leader Raiglon de 100 lbs y micro poly backing Airflo 30 lbs, mosca tarpon bunny cola amarilla. anzuelo Rise 11019 #5/0

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